21 de mayo de 2014

LÊDO IVO



Poeta, narrador y ensayista nacido en Maceió, Halagaos, Brasil, en 1924. Es una de las figuras más representativas de la literatura brasileña. Se le considera el más destacado de la Generación del 45, movimiento contra el clima demoledor y anarquista de la primera fase del modernismo, que pregonaba un regreso a la disciplina y al orden. Como otros poetas de esta generación, volvió a algunas formas poéticas fijas, como el soneto, pero conservando un estilo libre y marcadamente personal. De su obra, ampliamente premiada, destacan sus novelas As alianças (1947), y Ninho de cobras (1973), su libro de crónicas A cidade e os dias (1957), el poemario Finisterra (1973) y sus memoriasConfissões de um poeta (1979). Es miembro de la Academia Brasileira de Letras [www.academia.org.br ] 
En poesía ha escrito, entre otros títulos: As imaginações (1994), Ode e elegia (1945),Ode ao crepúsculo (1948), Linguagem (l966), Estação Central (1968), Crepúsculo civil(1990), Curral de peixe (1995), O Rumor da noite (2000). Su más reciente libro es Plenilunio (2004) y há participado de numerosas antologías.
Falleció en España, 2012.
*Fuente:Academia de Letras brasileña.

Los pobres en la estación de autobuses

Los pobres viajan, en la central de autobuses
levantan los cuellos como gansos para mirar
los letreros del autobús. Sus miradas
son de quien teme perder alguna cosa:
la valija que guarda un radio de pilas y una chaqueta
que tiene el color del frío en un día sin sueños,
el sandwich de mortadela en el fondo de la bolsa,
el sol del suburbio y polvo más allá de los viaductos.
Entre el rumor de los altoparlantes y el acelerar del autobús
temen perder su propio viaje
oculto en la niebla de los horarios.
Los que dormitan en los asientos despiertan asustados,
aunque las pesadillas sean privilegio
de los que abastecen los oídos y el tedio de los psicoanalistas
en consultorios asépticos como el algodón que tapa la nariz de los muertos.
En las filas los pobres asumen un aire grave
que une temor, impaciencia y sumisión.
¡Qué grotescos los pobres! ¡Y cómo sus olores
incomodan a pesar de la distancia!
No tienen la noción de las conveniencias, no se saben comportarse.
El dedo sucio de nicotina restriega el ojo irritado
que del sueño retuvo apenas la legaña.
Del seno caído y dilatado escurre un hilillo de leche
hacia la pequeña boca habituada al llanto.
En la plataforma van y vienen, corren, aseguran maletas y paquetes,
hacen preguntas inconvenientes en las ventanillas, susurran palabras misteriosas
y contemplan las portadas de las revistas con el aire de espanto
de quien no sabe el camino del salón de la vida.
¿Por qué ese ir y venir? Y esas ropas extravagantes,
esos amarillos de aceite de palmera que duelen a la vista delicada
del viajante obligado a soportar tantos olores incómodos.
¿Y esos rojos contundentes de feria y parque de diversiones?
Los pobres no saben viajar ni vestirse.
Tampoco saben vivir: no tienen noción del bienestar
aunque algunos poseen hasta televisión.
La verdad es que los pobres no saben ni morir.
(Tienen casi siempre una muerte fea y poco elegante).
En cualquier lugar del mundo incomodan,
........ viajeros inoportunos que ocupan nuestros lugares aunque viajemos sentados y 
........ ellos de pie.


Traducción: Carmen Gloria Rodríguez y Vania Torres

2 comentarios:

Roberto Esmoris Lara dijo...

Qué buen homenaje a la poesía Un Bucowaki anterior a Bucowaki con la aguda observación y el fino cinismo de la expresión del arte de Brasil en general Es muy importante este aporte que enriques al "mundo bloggwer" Muchas gracias

Elsa dijo...

Estaba programado, en la medida de lo posible, es como una pequeña biblioteca ambulante ...
Sobre lo que dices este poeta hace gala de la observación con el recurso de la ironía...
Soy quien usa el soporte del blog para difundir Literatura.
Te agradezco.
Dejé unmensaje ayer, pero no publicó.